jueves, 20 de agosto de 2009

"O la bolsa o la vida"


Hace algunos años, cuando se le preguntaba al pastor de una mega iglesia de Costa Rica, por qué no tenían programas de ayuda para las familias pobres, que fueran más allá de un esporádico y reducido diario, contestó que la iglesia no era el IMAS y que su labor era exclusivamente evangelística y pastoral.

Hoy en esta mega iglesia, como en muchas otras, el modelo celular de mercadeo de almas terminó por erradicar toda ayuda social, simplemente porque la nueva “visión” no contempla este aspecto. Esa labor es para las fundaciones, ministerios independientes y hasta los grupos católicos, pero no para la iglesia evangélica de hoy.

La iglesia de hoy debe crecer en función de sí misma, para convertirse en una entidad poderosa y grande, que todos debemos alimentar en su insaciable apetito por ser la más grande, la más poderosa. Parece que hoy es sencillo medir la espiritualidad de las personas, con sólo preguntarle el tamaño de su iglesia.

Sin duda alguna, desde hace varios años nos hemos desviado del camino trazado en La Palabra de Dios, para iniciar un camino trazado por nuestros complejos y temores nacidos en la pobreza, que aún no superamos, o en el origen de todos los males: el amor al dinero. Primera de Timoteo 6:10 dice: “Porque el amor al dinero es la raíz de toda clase de males. Por codiciarlo, algunos se han desviado de la fe y se han causado muchísimos sinsabores.” NVI. En Eclesiastés 5:10 se nos advierte: “Quien ama el dinero, de dinero no se sacia. Quien ama las riquezas nunca tiene suficiente.”NVI

Ninguna visión ni modelo alguno pueden estar en contra de La Palabra de Dios o pretender ignorarla bajo la falacia de que no es parte de ellos. Una visión o un modelo que no contempla la totalidad de los principios bíblicos, no es de Dios. Así de simple.

El tema de los pobres no se limita al Nuevo Testamento. Desde los primeros preceptos bíblicos del Antiguo Testamento, Dios nos da instrucciones claras en cuanto a lo que debemos hacer frente a este problema. Deuteronomio 15:7-8,10-11 nos dice: “Cuando en alguna ciudad de la tierra que el Señor tu Dios te da veas a un hermano hebreo pobre, no endurezcas tu corazón ni le cierres tu mano. Antes bien, tiéndele la mano y préstale generosamente lo que necesite. No seas mezquino, sino generoso, y así el Señor tu Dios te bendecirá todos tus trabajos y todo lo que emprendas. Gente pobre en esta tierra, siempre habrá; por eso te ordeno que seas generoso con tus hermanos y con los pobres y necesitados de tu tierra.”NVI

Pero vayamos a directamente al ministerio de Jesús. Muchos hacen énfasis en el pasaje donde desafortunadamente Judas criticó el uso de un costoso perfume, para ungir a nuestro Señor Jesucristo. Aquí Él nos advierte de su pronta partida y nos recuerda que a los pobres siempre los tendremos. Estas palabras han creado una especie de inconciencia entre los creyentes, que piensan que Jesucristo menospreció la atención a los pobres. Nada más alejado de la verdad. De la bolsa que administraba negligentemente Judas, Jesús ordenó que se le diera a los pobres, como puede verse en Jn 12:5-6 y con mayor claridad en Jn 13:29, donde no queda ninguna duda de que era costumbre darle a los pobres de esa bolsa.

Sin embargo, parece que hoy la bolsa es para levantar edificios y hoteles; proveer de lujosos carros y mansiones a pastores y apóstoles, pero no para calmar el hambre del pobre. ¿Acaso la iglesia está administrando la bolsa mejor que Judas, que sacaba de ella para sí mismo?

En los principios del ministerio apostólico de Pablo, ante un tiempo de hambruna profetizado por Ágabo, él y Bernabé fueron a Judea con una ofrenda para los ancianos de ese lugar. Hoy los llamados apóstoles no hacen este tipo de viajes. Ellos no sólo viajan para recoger dinero de los distintos lugares. También recaudan los diezmos de cuanta iglesita humilde y llena de necesidad tienen bajo su “manto”.

Sin duda alguna, se ha hecho un gran recorrido por un camino desviado. Cada vez estamos más alejados del amor y la misericordia por la que Jesucristo dio su vida.

En Mateo 25:41-46 La Palabra, más que una exhortación, nos hace un llamado de urgencia, nos da unas instrucciones para el viaje final, para que no nos creamos ovejas siendo cabras:

«Luego dirá a los que estén a su izquierda: “Apártense de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre, y ustedes no me dieron nada de comer; tuve sed, y no me dieron nada de beber; fui forastero, y no me dieron alojamiento; necesité ropa, y no me vistieron; estuve enfermo y en la cárcel, y no me atendieron.” Ellos también le contestarán: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, o como forastero, o necesitado de ropa, o enfermo, o en la cárcel, y no te ayudamos?” Él les responderá: “Les aseguro que todo lo que no hicieron por el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo hicieron por mí.”

Aquéllos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.» NVI

En otras palabras: ¡O la bolsa o la vida... eterna!

jueves, 16 de julio de 2009

Obama: ¿señal de los tiempos del fin?

Por

Alfredo Vélez

Cada vez que se presenta un hecho histórico sin precedentes, surgen miles de especulaciones y observaciones que tratan de encontrar una conexión con los tiempos del fin. Sucedió con las grandes catástrofes, con grandes eventos políticos y con grandes cambios en la economía, la ciencia, la tecnología y la aparición de enfermedades, así como con el cambio climático.

La elección de Barack Obama como presidente de los Estados Unidos no podía sustraerse de estos análisis y especulaciones, algunos con sentido, otros descabellados y otros simplemente curiosos, pero irrelevantes.

Es muy difícil establecer un juicio sobre cada comentario que hoy invade internet, las calles, pero con mayor preocupación, nuestras iglesias y nuestros hogares.

En primer lugar, quiero aclarar que este artículo no tiene la intención de asumir una posición política con respecto al presidente, Barack Obama. Al igual que el planeta entero, compartimos la alegría porque el país más poderoso del mundo, cuente con una democracia de la que hoy nadie duda. También tenemos satisfacción, porque un hombre de las minorías tenga la oportunidad de ocupar la Casa Blanca, demostrando que es posible hacer política a pesar de no contar con grandes apellidos ni con una fortuna personal. Algunos grupos alzados en armas, secuestran y trafican droga, bajo el engaño de que la democracia no es una realidad, sino una falacia. Esta elección es un llamado más, para que las guerrillas latinoamericanas, como las FARC de Colombia, respeten y se sometan a la voluntad del pueblo, que tiene en la elección popular su máxima y sagrada forma de expresión.

No obstante, hay temas que de no estar asociados a un evento reciente, ni las personas ni la iglesia prestarían alguna atención. La elección de Obama, mejor aún, las especulaciones sobre su elección, nos permiten volver los ojos al capítulo 24 de Mateo. Siendo más específicos en cuanto a la razón de este artículo, diríamos Mateo 24:15

»Así que cuando vean en el lugar santo “ el horrible sacrilegio”, de la que habló el profeta Daniel (el que lee, que lo entienda), NVI

En Daniel 12:10-11 está el texto específico al que hace referencia nuestro Señor Jesucristo.

Para los que presencien la toma del templo de Jerusalén (que aún no se construye en el Domo la Roca), por el líder mundial que se declarará un dios, el Señor les advierte que huyan.

Muchos se estarán preguntando ¿cuál templo, cuál domo? Y si usted es uno de ellos, entonces como hijo de Dios usted no tiene la más mínima posibilidad de “vigilar” tal como el Señor nos lo ordena:

“Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir nuestro Señor.” (Mt. 24:42RV) y a sólo 22 versículos, Mt 25:13, vuelve a hacer la misma advertencia.

En 1948 Israel en el cumplimiento de la profecía, se constituye como un país, con un territorio con un territorio que no contaba con Jerusalén, donde se encuentra el Monte Santo y donde actualmente está el domo de la Roca, una mezquita árabe de gran importancia espiritual para el mundo musulmán.

En 1967, la guerra de los 6 días, le permite recuperar a Israel la ciudad de Jerusalén y el Monte Santo. Sin embargo, derribar el Domo de la Roca implicaría una guerra santa de proporciones enormes.

El pueblo judío necesita el templo y la ofrenda para purificación. La ofrenda no es una ofrenda cualquiera, sino que se trata de una vaca alazana (roja), como lo especifica Números 19. ¿Por qué se había dejado de hacer? Simplemente porque no había vacas de ese color. Desde hace unos pocos años han empezado a nacer vacas de ese color. Pero aún no ha nacido una vaca “perfecta” sin defecto, tal como lo demanda La Escritura (todavía nace con algunos pelos blancos). En la actualidad estos animales se están criando bajo supervisión israelí, con el objetivo de tomar por señal el nacimiento de una de ellas, que tenga las características especificadas.

Este es el escenario actual. Hay que construir un templo, para el que existe una organización con los fondos, y esperar a que nazca una vaca roja sin una cana ni ningún pelo de otro color.

Ante esta situación, tiene sentido que muchos piensen que el anticristo ya está entre nosotros. Se preguntará qué tiene que ver el anticristo con las vacas rojas y la reconstrucción del templo. Bueno, Daniel 9:27 habla de un poco de paz entre Israel y sus enemigos, que se logrará por intervención del anticristo, que en ese momento gozará de gran popularidad mundial. Todos estarán fascinados con él y nadie dudará de su honestidad y buenas intenciones. Además aparecerá como el gran salvador de una crisis mundial, que nadie ha podido solucionar. Para más detalle, vea las características a la luz de La Palabra, en el recuadro.

Hoy muchos andan a la cacería de un tal Mabus. Según Nostradamus, el conocido médico francés, que es más famoso por sus visiones astrológicas, que por su habilidad para cuidar la peste, el Sida de su época. Mabus es el tercer y último anticristo. Muchos cristianos han terminado por darle a las profecías de Nostradamus, la misma categoría de infalibilidad que tiene la palabra de Dios. Déjeme contarle, que en la tumba de este médico, astrólogo y vidente dice:

“Aquí descansan los restos mortales del ilustrísimo Michel de Nostradamus, el único hombre digno, a juicio de todos los mortales, de escribir con pluma casi divina, bajo la influencia de los astros, el futuro del mundo.”

Pero nosotros los cristianos no hacemos parte de esos mortales, porque tenemos vida eterna y dependemos de una Escritura divina, no “casi divina”. A Nostradamus le atribuyen describir a Napoleón y Hitler como los dos primeros anticristos. Él anunció la aparición de Mabus para 1999, con el inconveniente de que antes de esa fecha tenía que darse la tercera guerra mundial, lo que obviamente so sucedió.

Los buscadores de Mabus han reordenado el nombre completo del presidente Barack Hussein Obama, como Obama Barack Hussein, para obtener su nombre Ma-b-us.

Ahora usted sabe que Mabus no existe en La Palabra de Dios, aunque le suene muy bíblico, y también sabe que la fuente de este nombre, es un astrólogo que no le pegó con el pronóstico de la tercera guerra mundial.

A otro nivel, se piensa que si hay alguien que puede lograr un pacto de paz entre Israel y los árabes, es Obama. Primero, su padre era musulmán. Segundo, tiene el carisma y credibilidad mundial para que los árabes lo acepten como intermediario. Tercero, su acercamiento a Israel es muy fuerte: El compañero de fórmula presidencial, Biden, se na declarado “sionista”, pero aún más, Rahm Emanuel, el recién nombrado jefe del gabinete de Obama, puesto que se califica como “mano derecha” del presidente, es un judío puro y de tradición. Sus padres son israelitas y viven en ese país. Emanuel fue voluntario con el ejército de Israel en la primera guerra del Golfo y su apellido lo asumió la familia en honor a un tío que murió en 1933 peleando contra las milicias árabes. Bajo el gobierno de Clinton, se ganó el calificativo de Rambo, por su carácter fuerte.

La pregunta que se estará haciendo usted, en este momento es: ¿Por qué alguien que es o será el anticristo, nombra a un sionista como compañero de fórmula y a un “Rambo” israelí como su mano derecha?

Yo también pienso que no tiene sentido. Pero veamos qué dice el hermano de Emanuel:

El hermano mayor de Rahm, el doctor Ezequiel Emanuel, del Instituto de Salud de Maryland, afirmó:

“La primera prioridad será conseguir la paz en oriente medio. Mi hermano cree en la fórmula de dos estados para dos pueblos, el israelí y el palestino. La pregunta es cómo lograrlo”.

Todo indica que Obama tiene a las personas indicadas para lograr un pacto de paz, entre Israel y los palestinos, sin embargo, esto no necesariamente lo convierte en anticristo.

En su autobiografía “los sueños de mi padre”, dice que cuando era niño, en Indonesia, país de su padrastro, estudió en una escuela musulmana donde les leían el Corán. Su profesor lo acusó ante su madre por hacer “caras” (burlas) en ese sagrado momento. Dice que su madre no lo castigó, pero le dijo que debía respetar a los demás.

No se ve claro, cómo se puede sospechar de un antisemitismo en Obama, que lo lleve algún día a convertirse en un enemigo de Israel, cosa que hará sin duda el Anticristo, cuando rompa el pacto y se tomé el templo, para profanarlo y realizar sacrilegios.

Resumiendo, es cierto que Obama tiene sangre musulmana por parte de su padre y es cierto que tiene el carisma y la popularidad, así como las personas claves para lograr ese pacto de paz en Israel, que hasta ahora no ha podido lograr ningún presidente norteamericano. Pero nada de esto es concluyente para asegurar que un día traicionara a Israel para convertirse en Anticristo. No debemos olvidar que el cuerno (Daniel 7:8) que elimina a otros tres y que se interpreta como el país que se une a la Unión Europea, es un cuerno pequeño. ¿Podríamos considerar a Estados Unidos como un “cuerno pequeño”? ¿Sería además un “cuerno” externo al grupo de Europa? Son preguntas nada fáciles de contestar. Alguien podría decir que hoy E.U. está quebrado y que no por eso es un “cuerno pequeño”, pero otro podría decir que aún es el país más poderoso del La Tierra y que es un “cuerno” bastante grande.

Pero, ¿qué piensa la Unión Europea de este posible “cuerno pequeño” en medio de ellos? Veamos una noticia enviada por una agencia internacional de noticias a muchos medios de comunicación:

Europa confía en que Obama active un “nuevo pacto para un nuevo mundo”.

La Comisión Europea asegura que confía en que el presidente de EE.UU una fuerzas con la UE, para “transformar la crisis actual en una oportunidad”

Francia, Reino Unido y Alemania trasladan sus felicitaciones. Afganistán pide cambios en la guerra.

Los principales líderes europeos, comienzan a trasladar sus felicitaciones al nuevo presidente de EE.UU, Barack Obama. Francia, que ostenta la presidencia de la UE, Alemania y la Comisión Europea, se apresuraron a dar la enhorabuena al político afroamericano y esperan que su elección sea un paso positivo en las relaciones transatlánticas.

El presidente francés, Nicolás Sarkozy, ha felicitado a Obama por su “victoria brillante” en las elecciones presidenciales y ha destacado que el resultado genera una “inmensa esperanza” en Francia, Europa y el resto del mundo.

En este sentido, Sarkozy ha aplaudido la “elección de cambio y optimismo” llevada a cabo por los estadounidenses. “Es el momento en que nosotros debemos encarar todos juntos los inmensos retos. Este elección genera una inmensa esperanza en Francia, Europa y el resto del mundo”, ha destacado el presidente.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, ha felicitado al demócrata Barack Obama por su victoria en las elecciones a la Casa Blanca y ha confiado en que EE.UU. una fuerza con la UE para “transformar la crisis actual en una oportunidad”

“Necesitamos un nuevo pacto para un nuevo mundo. Espero sinceramente que con el liderazgo del presidente Obama, EE.UU una fuerzas con Europa para conducir este Nuevo Pacto. Por el beneficio de nuestras sociedades, por el beneficio del mundo”, ha destacado Barroso en un comunicado.

Bueno, bueno, bueno. Le repito que no saque conclusiones tan rápido, pero le recuerdo que más vale la seguridad que la policía (sobre todo en nuestros países), así que aunque no tenga la más mínimo sospecha del carismático Obama, creo que si su vida no está como para presentársela al Señor en este momento, yo le recomiendo, por aquello, que mejor reconsidere lo que significa para usted vivir en santidad. Déjese de argumentos, que no engañarían a su abuela y ponga en orden su vida. Empiece a vivir con la integridad y la justicia, que todo el que espera ser arrebatado un día, debe tener.

martes, 14 de julio de 2009

Entrevista con José Ordoñez

Por

Alfredo Vélez

¿El humor y el ministerio unidos?

—Sí, claro. En un comienzo inclusive me equivoqué, porque cuando regresé a los caminos del Señor, me volví pastor y era de esa clase de predicadores serios, hasta que un día Dios me dijo: Un momento, yo llamé a un humorista, porque el humorista hace reír y una de las cosas que más necesita la iglesia es reír. ¡Quién lo creyera! Hay gente que confunde el hecho de que tener que ir a la iglesia es tener que ir a estar serio, austero, o sea que Dios es triste, que demasiado serio y eso está alejado de la realidad. Dios es un Dios alegre, hay que ver no más la naturaleza, el colorido. Creo que Dios disfrutó mucho haciendo todas las cosas. Así que he decidido definitivamente no hacer ni siquiera una diferencia entre lo que es el José Ordóñez humorista y lo que es el José Ordóñez predicador. A veces no sé si estoy predicando o si estoy haciendo un show, y a veces no sé si estoy haciendo un show o estoy predicando, porque cuando me subo en una tarima o en un púlpito, es lo mismo. Digo lo mismo y causa la misma hilaridad y causa el mismo efecto, de hecho, la gente ya en Colombia sabe que yo soy cristiano, sabe que dejé de lado los chistes de doble sentido, los chistes que a veces escribía uno en los libros y que no podían contar los niños. Ahora las cosas han cambiado, así que utilizo todo eso, mi capacidad para hacer radio, mi capacidad para hacer televisión. De hecho, hoy estoy radicado en Miami, trabajando para emisoras cristianas, haciendo humor, cambiando un poquito ese concepto de que la radio cristiana debe ser sólo predicadores, cambiando mucho los medios de comunicación, trabajando porque la televisión cristiana no sea solamente un pastor predicando, sino intentando motivar, inspirar a unas nuevas generaciones, para que ellos hagan televisión de una manera distinta. Es importante que se hagan novelas, concursos, programas de humor, asunto que obviamente no a muchos les cala ni a muchos les gusta, pero creo que hacia allá tenemos que orientarnos. Las artes escénicas, el canto, los deportes, todo eso le pertenece a Dios, verdaderamente le pertenece a Dios.

¿Es sacar la iglesia del ascetismo en que se metió por mucho tiempo, del aislamiento, de la religiosidad, del formalismo y aceptar que cada una de esas emociones y sentimientos que tiene el ser humano son parte de la creación de Dios?

—Sí, creo que ahora lo que necesitamos es tener un evangelio práctico, que funcione. Porque por muchos años tuvimos un evangelio que no era práctico, que no funcionaba, que nos metía en una burbuja de cristal y vivíamos en nuestro mundillo con una serie de amalgamas, de palabras, muletillas: ¡Amén!, ¡Gloria a Dios!, ¡Hermano! y la gente no nos entendía. Pero creo que ahora hay una nueva generación de gente que entiende que el evangelio debe ser ser práctico, que nos permita estar en todos los lugares y que seamos funcionales. No es esconder la sal en la alacena, es ser la sal de la tierra, es salir, salir, salir a conquistar la televisión, a meternos en el teatro, deportes, es salir a conquistar y creo que eso, eso ahora lo entienden los muchachos.

Últimamente se ha visto en el campo artístico, al menos en Colombia, una gran cantidad de personas convertidas. Vemos actores de televisión, vemos directores de cine, de hecho, yo tengo un hermano director de cine que se hizo cristiano. ¿Qué diferencia ha habido para que hoy este tipo de personas, que antes no quería saber nada de Jesucristo, estén abriendo su corazón a Cristo? ¿Dónde crees que está la clave, el ingrediente, para que se haya dado este cambio?

—Es un acuerdo mutuo que ha funcionado muy bien con los intelectuales. El intelectual lograba sus metas financieras, sus proyectos de vida, lo que él consideraba que era su éxito, anhelando encontrar paz, pero lo único que le dio paz fue que a él alguien, en alguna oportunidad, alguien le habló de Jesús. Y cuando alguien le habló de Jesús, esa persona tomó una decisión por Jesús y se dio cuenta de dos cosas:

Primero: que es real. Pero, segundo: esa iglesia a la que estaba asistiendo, necesitaba entender verdades. Entonces, la iglesia cristiana fue ganando los intelectuales, la gente estudiada. Dejamos de ser los panderetistas, la sola pandereta, los que creían que no había que estudiar porque Jesús venía, pero, nos atrevimos a creer, a recibir. Por ejemplo, lo primero que hicimos fue recibir esa gente, empresarios, gente adinerada, gente culta, con un nivel intelectual muy alto. Fuimos capaces de llegar a los mejores cirujanos, a los políticos, a los más altos deportistas, artistas de televisión, de cine, escritores, empresarios, gente con mucho poder adquisitivo, que encontraron en la iglesia un verdadero refugio de paz, porque se les hablaba de Jesús. Pero ellos nos hicieron un gran aporte, el gran aporte que también hago yo, desde mi punto de vista como humorista, y es que nosotros empezamos a hablarle a la iglesia, que la iglesia tenía que cambiar porque sino habría de morir. Entonces, nosotros hemos hecho nuestro aporte a la iglesia, ayudándole a quitar ese velo que tuvo durante mucho tiempo. Ahora, entonces, la gente al interior de la iglesia habla del desarrollo espiritual. Claro, como la base fundamental de una vida con Dios, de que las leyes de Dios son innegociables, que Dios sigue exigiendo santidad, tal como al comienzo, pero que también existe el desarrollo intelectual, el estudio, la capacidad, el desarrollo empresarial. Eso ha hecho que la iglesia sea ahora un nicho potencial en la sociedad, que tiene mucho para aportar. Ya no comemos de cuento, ya no somos la iglesia de garaje, somos una iglesia que inclusive se atreve a proponer, somos una iglesia que llegamos a las altas esferas jerárquicas del gobierno, de la policía, del ejército y eso hace que se construya una mejor sociedad. Creo que fue esa buena cosa que nos sucedió. A los unos por necesitar paz y a los otros por necesitar quiénes les enseñaran verdaderamente a ser prácticos en la vida.

José, finalmente, ¿Qué le dirías a las iglesias con temor a una apertura, a un cambio, que sienten en peligro su doctrina, sus tradiciones? ¿Qué decirle a estas personas y a las denominaciones, con sus tendencias, sus líneas, muy tradicionales, muy cerradas, muy conservadoras?

—Primero creo que deben entender que hay una parte de Dios que es negociable y otra parte que es innegociable. Al vivir con Dios hay una parte que no es negociable. Estamos hablando de santidad y obediencia. Alguien me pidió: deme tres secretos para ser exitoso en la vida, y yo le dije: santidad, santidad, santidad. Si nosotros no nos apartamos de la santidad… Jesús lo dijo: “ustedes busquen primeramente el reino de Dios y su justicia”, lo demás es ñapa, es añadidura. Entonces, esa parte no es negociable.

¿Cuál es la parte negociable? Es la parte de la forma. Pablo hablaba de eso, Pedro inclusive dijo, cada quien según el talento que Dios le ha dado, el don que Dios le ha dado, adminístrelo, así que esa es la parte negociable, es la forma. ¿Cuál es la forma? Que hay gente que le gusta el humor, que hay gente que le gusta la televisión, que hay gente que le gusta la canción, que hay chicos que les gusta saltar en los conciertos, mientras que el cantante de pantalón corto les va cantando canciones de Jesús. Esa es una forma. Que hay alguien que le gustan los vallenatos alabando a Jesús, que hay alguien que le gusta la música mexicana, en fin, somos multiformes, no dejamos de ser. A mí, fuera de Colombia, un vallenato me sabe a gloria. El que tiene problema con que se tome un vino, no se lo tome. El que no tiene problema y se lo toma, tómeselo, cuál es el problema. El que levanta las manos, levántelas. El que no las quiere levantar, no las levante. Pero si al final de lo que nosotros hacemos decimos santidad, santidad, santidad y me siento bien con lo que hago, ¿cuál es el problema? Así que primero creo que es hasta una advertencia. Creo que esas estructuras tan cerradas están tendiendo a desaparecer. O sea, cambia o desaparece. Y lo otro es invitarlos amablemente a que entiendan un poco lo que yo les acabo de decir.